Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























13 de mayo de 2008

Dolor ajeno




Observo a través de tu ventana ajena,
leo lo que escribe tu alma
y parece que no escribes,
sino penas.
Mueres un poco en cada cosa que escribes
cada tecla desgarra una gaviota de tu cielo
y te la deja muerta irremediablemente en la arena.
Miro tu abandono a través de la ventana ajena
pobre corazón sin vientre o boca,
pobre corazón que nadie toca.
Elba
Publicado por Hecha de silencios en 28.10.07 1 comentarios
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