Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























7 de mayo de 2008

El viaje


Cuando has decidido comenzar el viaje,
ese trayecto desde las vértebras hasta la carne herida,
desde el sendero de harapos hasta las flores sencillas,
desde el vértice más antiguo de las ganas,
hasta la ventana de mis ojos que te miran:
llevemos por único equipaje al viento,
dejando atrás al desamor y sus comunes muecas.
¡Un océano de cosas nos espera!
Un reloj infantil de manecillas quietas nos marcará,
sólo las horas en que Vivir bellos tiempos sea la meta...
Elba
13 de febrero de 2008

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