Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























9 de mayo de 2008

Huir de mi


Huir de mí hasta

hasta que nada pueda recordarme que existo.

Romperme dentro,

golpear con fuerza,

hasta recobrar la locura...

1 comentario:

Anónimo dijo...

que como siempre meto el dedo en las teclas que no son...
corrijo:
magistral