Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























13 de mayo de 2008

Que no seas tú





Que no sea tu boca la que calmara mi antigua sed la que mate ahora la mía con su silencio.

Que no sean tus manos, que recorrieron mis ganas las que indiferentes ya no escriban mi nombre

Que no seas tu quien dibuje otra espalda u otro seno.

Que no sean tus ojos,¡ay, tus ojos!

que iluminaron cada resquicio de mi tristeza,

ojos que miren a otra o a otros cielos.

Que no sean tus pasos,que plasmaron sus huellas en mi historia

pasos que se alejan inexorablemente hacia otra playa.

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