Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























19 de mayo de 2008

Los anacrónicos y yo



Les he puesto una eticqueta de espanto

a esos radicales, torpes, medioevales

desde la sonrisa hasta el llanto.

Execrando a los idotas del camino amarillo

donde planto, solo rosas.

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