Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























21 de junio de 2008

ECOS



Tras el último grito,
se quebró en el corazón del silencio,
Ninguna mano ciega o a tientas
se interpone entre el eco que se escapa
entre las madreselvas y el bosque aquel
que se oteaba desde el amanecer
para luego condensar por la noche,
las lloviznas del alma.



Termina junio...Julio es una promesa

No hay comentarios: