Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























30 de agosto de 2008

NIDO



Temerosa de tu vuelo hacia otro cielo y
Confiada, como en Dios de tu regreso
Cada vez que mi mano esté vacía
Para la caricia y para el beso.

Mamá...

1 comentario:

Anastácio Soberbo dijo...

Hola, me encanta el blog.
Lo siento no escribir más, pero mi español es malo escrito.
Un abrazo de Portugal