Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























21 de octubre de 2008

a Dios o adios


Pusiste una x a mi rostro,
a mi recuerdo, a mi voz.
Se te hizo imposible el andar y el amor
yo fui la gota que colmo tu vaso
llevabas, pesadas y a cuestas
demasiadas valijas de tu viaje anterior.

1 comentario:

Hecha de silencios dijo...

¿anonimo quien eres y porque hablas de mi x?