Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























29 de noviembre de 2008

La finestra (La ventana)


Ebria de ingratos instantes me despierto
una hebra de Dios se cuela por la espalda
Un grito sordo rompe el silencio que silencia el hambre ancestral de abrazos
una pequeña ventana que da a un extraño jardín
similar al que llaman Paraíso se entreabre
Todos los poros se asoman a mirar

1 comentario:

Hecha de silencios dijo...

No hay puertas... La ventana es solo uns brisa que alivia el sentir interno, no hay puertas, solo dolor y sueños.