Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























19 de diciembre de 2008

Espantando con mi canto


La señora de negro me mira desde lejos
Yo le enseño los dientes para demostrarle que no le temo…
Pero le temo…más aun si su espada amenaza rozar las almas que yo amo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que se espante...