Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























17 de enero de 2009

El juez, la abeja y el ciprés






Juez-
Señora abeja, a Ud. se le acusa de un delito grave
Se le acusa de chupar las flores del jardín para luego despreocupada fabricar su miel

Abeja
(Silente) mira de reojo al ciprés desde donde emprendió el vuelo usurpador al jardín ajeno

Juez-
Tenga usted en cuenta que ha hecho daño, mucho daño a las flores

Abeja-
(Silente) Suspira mientras piensa cómo reparar la colmena que se le cae a pedazos por una tormenta de días atrás

Juez_
Se le acusa de premeditación, enamoró las flores inexistentes e incautas de un arbusto herido que se negaba a florecer

Abeja_
(Sumergida en sus pensamientos) y ¿Cómo harán sin mí si muero? ¿Quién les dará miel más energética o menos según la necesidad de la colmena?

Juez_
¡Présteme atención! Seguramente piensa usted en su colmena o en un abejorro simpático o quizás en destruir otro jardín

Abeja_
Si, pienso en mi colmena,¡ esa es mi naturaleza ¡ ¿Sabe señor juez? la abeja más pequeña me hace pensar en ella y quien me demanda me ha dicho entre muchas cosas buenas, unas muy malas, como que heredará la abejita un mundo terrible y que la corte que me acompaña a mí, que soy su hada madrina, es una corte díscola y que yo soy puro oropel, que le he estafado, que le he roto a mi paso, su jardín; que se arrepiente de haberme permitido entrar y de dejarme libar de las flores que no tenía a pesar de haberle crecido todas las ramas...claro que le presto atención, pero habló el silencio y los pensamientos me aconsejan.

Juez_
Ejem!... Tiene usted voz…habría jurado que no se defendería como suelen hacer los culpables sin remedio ¿Quiere confesarse culpable? ¿Se arrepiente usted?

Abeja_
Si, me arrepiento de la miel mas no de la flor,
me arrepiento de entrar al jardín prohibido, pero si, de no haberlo cuidado,
me arrepiento si hice daño señor juez pero tengo el cuerpo del alma cubierto de espinas de esas ramas, que no eran flores porque otros las truncaron.

Juez_
Silencio todos, daré mi veredicto: "Le condeno al Silencio"


Abeja_
No me importa, no le temo al silencio, estoy hecha de él.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay peor condena que la propia.

Hecha de silencios dijo...

Oropel...

Mujer Versus Mujer dijo...

Elba, interesante diálogo, pero, si algo he aprendido en esta vida, por más doloroso que nos sea el vivirlo, es que nadie es inprescidible en la vida y que todos, unos más temprano, otros más tarde aprendemos a vivir sin la abeja reina o sin el zángamo que la copula.
Esto te lo digo por el diálogo-monólogo: "(Sumergida en sus pensamientos) y ¿Cómo harán sin mí si muero? ¿Quién les dará miel más energética o menos según la necesidad de la colmena?" (no olvides que elegirán, cuidarán y preparán a otra abeja reina, a reina muerta, reina puesta)
Tú, si tienes
la dicha de tener padres aún vivos, sabrás cuando toque que la vida sigue sin ellos, aunque duela en el corazón del alma siempre y se sienta la nostalgia y las melancolías. Todos aprendemos a seguir la vida y a hacer lo mejor posible que es justo lo que nos enseñaron y formaron los procreadores y guías de nuestra formación para enfrentar la vida. Así como lo harás tú o haces con los tuyos. Y en el vivir, una cosa no quita la otra, si se liba el néctar de las flores, nunca se puede descuidar el jardín que alimenta la colmena en la miel que es alimento y vida de ella.
Jamás se puede descuidar al amor, aunque haya otras razones poderosas, se incorpora al amor en el compartir, al fin, la abeja obrera lleva el néctar a la colmena, se liba , del jardín-edén.

Siempre es agradable pasar por tu espacio, y con ese "algo" diferente.





Mara

Anónimo dijo...

Creo que poco me queda qué agregar, leí y cuando viena coemntar , ya alguien se me había adelantado. De acuerdo total con Mara.
Pero además te dejo esta frase:
"A veces, el silencio es la peor mentira."
Miguel de Unamuno (1864-1936) Filósofo y escritor español.

Un amigo incondicional.
Diógenes

Hecha de silencios dijo...

Hola Mara, gracias por pasar por este espacio y por tus gentilísimos comentarios
Este escrito es una caja llena de palabras y frases al viento un poco dialogando con unos personajes imprecisos. Mis escritos no son casi nunca autobiográficos. Un abrazo

Elba

Hecha de silencios dijo...

Hola anónimo, gracias por comentar.
Difiero un poco sobre el silencio pero ya sabes cada quien es cada cual hay laminas con baños de oro, oro 10 oro 18, abejas pingüinos, estrellas hadas carcolas El mundo es un mercadito persa y nosotros simples mortales , puntos apenas perceptibles y perecederos como los que mas.
Un abrazo