Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























24 de enero de 2009

Piélago


PIELAGO
Ella era un ancho mar como un bálsamo
donde se sosiega y calma quien la habita
sus mansas aguas acarician y curan,
Amo el piélago que es cuando me acuna
me oprime el corazón cuando se agita

1 comentario:

Versos complicados dijo...

Cuando leo tus poemas que hablan de campos de arroz o de piélagos en calma, del ancho mar, de sus orillas...siempre...siempre ...me lleno de una inmensa ternura maternal.

Besos y "todo va a estar bien".

Migdalia