Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























8 de febrero de 2009

De delirios (Diálogos de ausencias)



Margarita_
¿Por que no siento el rumor de tus pasos en mi madriguera ni una gota de tu perfume despertó en medio de mi delirio el rocío de tu nombre'?

Paris_
Porque era de día en mi soledad. Mis alas guardaron sus fuerzas en el hueco de mi pecho.

Margarita_
Dime que esta de vuelta tu llovizna para la siembra,
mientras, yo pinto un desierto sin oasis en un lienzo roto, desgarrado de extremo a extremo
Como una herida que no sangra ni sangrará porque esta quemada con una tea en el muñón. . . ¿Paris?
Paris

2 comentarios:

estoy_viva dijo...

Me gusta como escribes pones el corazon en ello.
Con cariño
Mari

Hecha de silencios dijo...

Gracias Mari, He de dejar de escribir con el corazón y sustituirlo por una piedra de granito. Así cierro la ventana que da directamente al dolor, o quien sabe y abra mas bien un profundo abismo donde sumergir sin remedio los sentidos…Tal vez solo logre ensimismarme en un mundo mío y mío que me deja ilesa… ¿Quien podría saberlo? Saludos