Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























2 de febrero de 2009

El amar




Desde mi niñez aprendí a no estirar la mano para ayudar o consolar al prójimo y luego pasar una factura de cobro por ella…desde niña aprendí que el amor que profesas por un cachorro, o una hormiga, o un ciclope o un titán, o una gitana herida de desigualdad, o un demonio, es un privilegio. El amor es inevitable mas, el intentar recompensa a cambio, incluso si la hormiga, la gitana herida de desigualdad o el demonio sufren de minusvalía para recompensar, porque la hormiga este frágil aun queriendo reconstruir un nido después de la lluvia; o la gitana este execrada o el demonio vencido por algún dios, no es loable.
Al estupor escribiré un día una carta yo, ya que esa capacidad de estupor aun no la he perdido, ni siquiera ahora cuando veo tan comprometida la salud de este cuerpo con el que andaré hasta el día último que me encuentre en esta tierra.

Me gusta como soy y siempre amaré los campos de arroz a pesar de la guerra, a pesar de eso…a pesar de todo…

2 comentarios:

Cartas que nunca escribí dijo...

Justamente acabo de escribir una PD. a Una carta nunca escrita, dejada ayer 01 de febrero de 2009 en mi espacio epistolario, donde me haces el honor de dejar esto mismo que has dejado de entrada en tu blog...: te dejo lo dicho:


PD: Al releer mi carta de ayer, escrita bajo el aguijón clavado del dolor, me replanteo algunas cosas.
He leído los comentarios que me han dejado, aqui, algunos se identifican con lo dicho, otros, dan una luz a la salida al dolor, otro, juzga o simplemente declara su individualidad, respetable como la que más.
Y me pregunto, en esto del amar, dar y recibir...¿No es de humanos el sentir una retribución en la caricia, aunque la caricia misma sea un gozo al darla?
¿No es de humanos el esperar recibir consecuencias de lo que se da, no hablo de cosas materiales, hablo del simple acto de retribuir "una palabra", "un gracias", "un estoy para ti", un "aunque sufro, si se sufres, me olvido de mí para estar contigo y al sentirte aliviado(a), seguir para compartir la vida en el amor que nos decimos profesar? ¿Es que puede cegarse alguien al punto de no darse cuenta que yo también paso lo mío y en millonésimas potencias de lo que quizás pasan otros? Sólo que comprendo que para cada quien lo que le pasa es lo más grande, olvidando el adagio chino que dice " me quejaba que no tenía zapatos, hasta que via otro que no tenía pies". Me pregunto ¿cómo no se es capaz de percibir el desprendimiento del amar del otro al entregarle tiempo, vida, todo, aún llevando corona de espinas y lanzas en el corazón?
Alguien me dijo un día que era analfabeta en el amar. Me detuve a pensar si... ¿será que lo que no he aprendido se deba a que no soy madre, a que esa parte del amor desprendido sin esperar nada a cambio, no lo conozco porque no soy madre? Pero, he escuchado a tantas madres y es precisamente en ellas donde más he visto la espera de retribuciones en los hijos....entonces , ¿en qué estoy equivocada?
El amor es un sentimiento que espera recompenzas iguales a las que da y nadie sea hipócrita imaginando o arengando tratados de que no es así, porque es así y la vida en las décadas vividas me lo ha demostrado. En la juventud se es tan de especular con todo, tan de ser románticos e idílicos con todo, que creemos esa gran mentira del dar sin esperar nada a cambio. Mas, lamentablemente no es asi. Lo demás es utopía o un gran egoismo. Hasta Jesús, dio su vida sin tener que darla por amor a los hombres, esperando hiciéramos como Él nos enseñó que fuéramos prójimo, amándonos los unos a los otros como Él nos había amado.
No paso factura, sólo espero la migaja del saber que sí sientes que estoy, que soy, que me olvido de mi, por ser en ti.
Yo...reflexionando.

Esmeralda Urrutia
Venezuela

Hecha de silencios dijo...

Puntos de vista, por mi parte creo que si dices gracias una vez o dos o tres lo haces bien, pero las espectativas en el amor son, sin duda distintas para unos y otros.
Te abrazo.