Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























17 de febrero de 2009

fragmentando el silencio




Trueno y me fragmento bajo la lluvia,
para luego reagruparme en dos,
una parte se disuelve con el agua,
la otra, llega a la ebullición.
El olfato me engaña y me muestra en partículas
un perfume de azucenas perdido en el tiempo…
Trueno y la lluvia cae con fuerzas sobre la tierra que se aplaca
mitigando la sed antigua.
dejando brotar de sus entrañas un rojo escarlata.

1 comentario:

Antonella Beatriz Cuevas Zambrano dijo...

Elba, muy lindo tu blogs y tus escritos son bellos. Se ve que hay mucho sentimiento en ellos y eso los hace universales....