Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























4 de marzo de 2009

Barreras







Llegue sin espadas a visitarte donde creí que estabas,
Atravesé mares de sueños intrincados,
Nieblas espesas de miedo y tormentos y al llegar
me salio al encuentro un monstruo de diez cabezas que agonizaba
Quise explicarle que el son de paz lo traía atado en mi saco de viaje en la cintura
Pero de nuevo me envistió enseñándome los dientes
Yo no se si gemía de dolor u odio, pero no me dejo llegar a ti
No pude…de nada sirvió que tratara de llegar desarmada de orgullos y de espadas.

1 comentario:

Versos complicados dijo...

Me encanta leerte,aprendo. Crezco. Y como es prosa casi epistolar, podría decirte que siempre todda conducta es motivada, no responde el ser humano a nada que no sea una consecuencia de algo. Si llegas asi com un saco de paz y preguntas el cómo hacer y antes que te abran la puerta total, sin saber qué había detrás de ella hoy, la cierras....no digo heridas nuevas encontrarás.Mi admiración de siempre Elba, por tu pluma maravillosa.
Lo mismo para el poema que abre hoy el blog.

Un abrazo, de puertas abiertas.