Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























2 de marzo de 2009

Mujeres


Mujeres de mi manada
Te quiero desde el pasillo de un hospital,
Hasta la tranquilidad de mi habitación,
desde las letras del libro de turno
Te quiero entre las olas de un mar
hasta el intrincado tráfico ensordecedor
desde el aire que respiro
desde la palma de mi mano
desde la huella pesada del cansancio
desde la angustia de no saberte bien
desde la alegría de un teatro, de tu risa, de tu voz,
desde el corazón arrodillado
Te quiero porque te quiero Mujer de mi manada

1 comentario:

Hecha de silencios dijo...

Gracias Melaita, quedó muy lindo y es gratificante ver todas las mujeres mias y nuestras juntas siempre como un corazón coraza (Benedetti)
Te amo y las amo (incluyendome, claro)
Elba