Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























3 de abril de 2009

Barquero negro



Repasaré mis versos diariamente para no olvidar
la imposibilidad de cruzar junto a ti el río en la barcaza de Caronte…
¡Amo la luz y a ella me aferro desesperadamente

2 comentarios:

Presentes Ausencias dijo...

Como siempre Elba, ¡que maravilla tu pluma!
Precioso poema , a pesar del dolor del amor imposible.
Te felicito de todo corazón.

Pd. Amamos la luz por igual.

azpeitia dijo...

Pero deberás llevar una moneda en la boca, para que Caronte te pase la Laguna Estigia...un beso de azpeitia