Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























5 de abril de 2009

Pócimas



Si le sumas el vuelo de una mariposa azul y en cinta;
El suspiro de un ángel virgen detrás de tu cuello;
El galope impetuoso de un unicornio en celo
Y el vaivén de las olas en un caracol que se finge muerto
El aroma se volverá hoguera

3 comentarios:

Versos complicados dijo...

No lo dudo querida Elba. Tomaré debida nota, para conjuros posteriores.
Divinas tus letras.

Abrazo.

Leo dijo...

Tu conjuro no es de esta tierra son del Olimpo, no me estraña que se transforme en fuego.
Te tenía olvidada, perdona.
Brazos.

Leo dijo...

Tu conjuro no es de esta tierra son del Olimpo, no me estraña que se transforme en fuego.
Te tenía olvidada, perdona.
ABRAZOS