Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























13 de mayo de 2009

Pielagos II


La ebriedad de las aguas acompaña,
como un hermano mayor,
los restos de nuestro naufragio,
hasta mi desnudez...

3 comentarios:

Hecha de silencios dijo...

Las aguas ebrias paragonan el vaivén de la marea que, como una hermana mayor (resguardando) trae los restos de "nuestro"" naufragio (recuerdos) hasta mi desnudez (nada como la desnudez del alma o la piel para abrir los brazos por instantes inmortales al recuerdo de tiempos que acompañaron otrora, la prisa de los latidos. Saludos, un abrazo

Anónimo dijo...

Hola Elba, un hallazgo tu blog. Un estilazo tienes para envidia de muchos que se llaman escritores y se pavonean por ello. Piélago II, me tomé el tiempo de buscar el I , porque creo no hay II sin I y lo conseguí. Ahora, se comprende mejor, el porqué de este II, el adiós, la despedida.
Quedo atada a tus poemas, de verdad hay hallazgos que valen la pena guardar siempre.

Un abrazo,

Gisela Ramirez

Hecha de silencios dijo...

Hola Gisela, no es mas que una Oda a la nostalgia que irremediablemente llega cuando "desnudos y despojados de mascaras, a solas con nosotros mísmos somos, solo entrega...tal vez porque nadie nos ve.