Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























19 de mayo de 2009

Relampagos de angustia


A veces me olvido que no soy feliz,
y al recordarlo, me abraza una nostalgia que fatiga,
Pero sufro de mala memoria y pronto olvido,
Ese, siempre fue mi mejor antídoto
contra el lado oscuro de mi historia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En tu pecho

Déjame, cual hechizo de lunas,
aromas de flores silvestres,
lecho de río tapizado de musgo,
descansar esta angustia,
este llegar a la costa virgen
de algún mar sin nombre,
-náufrago de todo-
déjame mujer,
acomodarme entre tus brazos,
cobijarme en tu pecho
envuelto en el viento de la fábula que soy,
por el destino que me llevó a ti.


JPonce
Mayo 19/2009

Leo dijo...

Querida amiga: La memoria es muy lista, se hace la tonta ante los sufrires para recordar los tiempos bellos.
Abrazos
Leonor.