Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























30 de junio de 2009

Te presto mi àngel


Te presto mi ángel guardián,
El será portador de mi mejor abrazo,
Te presto mi ángel

para que haga par con tu ángel,
Seguro así el buen Dios escucha mejor

nuestras oraciones.


Te abrazo grande

1 comentario:

Presentes Ausencias dijo...

Para quienes necesitamos refuerzos, un ángel prestado nos viene muy bien. Siempre he sentido que muchas voces juntas (en este caso ruegos) truenan ante Dios.

De mi parte me dejo llevar por tu Ángel y junto con el mío y los nuestros todos, no nos desampararán.

Gracias por el abrazo,al cual me acojo.

Besos.
Migdalia