Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























16 de julio de 2009


Hay nostalgias que no se curan jamàs

1 comentario:

cóncavo y convexo dijo...

Ciertamemte hay tristezas y nostalgias difíciles de hilar y de aceptar. Distinto tu espacio, se siente alma en él. Visitando páginas, el hallazgo de la tuya. Saludos.