Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























22 de noviembre de 2009

Zarpó


Zarpó

Con el alma misteriosa de los pasos
sin fuerza
en el orgullo
como cisne
cubierta
danzando en el agua,
desliza
su seda de muerte
se aleja
solo de mirarla
se sabe el adiós


Libeslay Bérmudez
(De Mineral Profundo)

1 comentario:

Leo dijo...

Me caló este poema, si, solo con mirarla se sabía el adios. Quien
se fue mi amiga, para el otro mundo?.

Abrazos y besitos, Elba