Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























19 de junio de 2010

Ladrona


Con los años, he aprendido a ser ladrona,
Hurtar, robar, apropiarme de lo que no me pertenece.
Ha sido duro aprender a robar, cuando antes, fui rica y derrochaba todo a manos llenas,
Sin intuir que todo lo que se despilfarra se agota.
He hecho algunos pequeños trabajos últimamente, me cuesta, lo confieso, me fatiga,
Trabajos muy pequeños (Robitos veniales), De poca monta y menor satisfacción. De ellos, tengo un poco aun guardado, pero cada vez me queda menos.
Aun poseo algunos años, quizás bastante pocos; Algún amor gastado, ¿Besos? pocos, poquísimos besos.
¿Salud? a medias o a cuartas o a quintas.
¿La vista? esa se recrea en el abandono y la huida y casi no puedo atraparla en la proyección de una imagen nítida. ¿Los recuerdos? De esos si tengo, es más, creo que de esos tengo más que antes.
¿Amigos?, pocos también, pero al menos también ellos estudian la posibilidad de ser ladrones y me acompañan en el aprendizaje, ya  bastante avanzado.
El problema consiste, no en estar listos  aun  o no para robar, mis pocos amigos y yo, tenemos que resolver la gran interrogante de saber: ¿A  quién? y ¿Dónde? Asestaremos El Golpe

3 comentarios:

Versos complicados dijo...

Te leo y releo en este ser ladrona y no puedo dejar de sonreír al pensar en el Golpe y a Quién.

Vuelves a deslumbrar con tu imaginación y recursos inagotables.

Hechadesilencios dijo...

Y es que escasea el donde y a quien robar estas cosas. Estoy sonriendo y complacida de verte por estos, mi recodos. Un abrazo

Leo dijo...

Yo voy de detective, para encontrar a quien robar lo que tu deseas.

Abrazosssssssssss, pero qué bueno el escrito.....

Leonor