Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























20 de octubre de 2011

Laberinto III


Regrésame solo una punta de la madeja, suplicaste,
ya me las arreglare para hilvanarla a solas, prometiste,
sin embargo, de los recodos del laberinto te embriagaste y te perdiste.
E. B:

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