Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























1 de junio de 2012

 

Nunca malgasta la tierra el agua de la lluvia cuando se vierte sobre los campos ahítos de ella.
Tus pasos y tus días han protegido y cuidado muchos campos florecidos y no es la ausencia de la magnolia mustia quien detiene la rueca cuando se mesura la particular hebra concedida. 
Cada flor esta adherida a su tiempo y te quedan aún tristezas y sonrisas que cultivar en el camino que conduce inexorable, al final de la senda, donde se lucha la útima de las batallas.

1 comentario:

Versos complicados dijo...

Fuera de nosotros


errantes / fuera de nuestros espejos
en el espacio infinito
bailamos un vals que duele en los cuerpos
tú / sosteniendo mi mano
mi mano que se escapa por inerte
yo/ bebiendo de tus ojos la mirada
tu mirada que se pierde en los silencios
y los dos/ sucumbiendo al deseo de llorar
en las notas de ese vals doliente
iluminado de noches

Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: no puedo leerla, se diluyó el calendario.
Junio 09 de 2009