Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























2 de septiembre de 2012

Cuando nació el hijo de mi hija nacida ella de  quien nació de mi madre, traía escrito en el cielo de sus ojos esta nota para mí: “Nunca  te rindas”
…Y aquí estoy Fausto mio!!

1 comentario:

Leo dijo...

Elba, ¡cuanto hacía que no echaba un vistazo a tu casa!....pero hoy lo he hecho y aún sigues con tu excelente literatura, sí, pero también llena de misterio triste...
Buenos días, amiga, no te olvido,no, y voy camino de los 80, robándole tiempo al tiempo en horas de mi sueño, ya las recuperaré cuando me vaya de ahecho.
Abrazoss

P.D. Tu blog, este, es precioso, siempre me encanto, en todo, en letras y forma....y canción....