Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























2 de septiembre de 2012

Ninguna verdad me abraza con mas fuerza, que la de tus ojos abiertos en el nido

3 comentarios:

Versos complicados dijo...

No creo existan palabras...en este instante, es cuando puedo escribir esta nota. El fulgor de tu imagen Fausto, no me dejaba, llegaba a mi como saeta y nublaba mi yo. Hoy, te vuelvo a mirar, cual gallego, que no Manolito de Mafalda, que de niño bello, que de hijo y nieto. Eres un sol que ilumina la vida. Pido a Dios te guarde siempre y esa ternura que emanas, jamás la pierdas, te hace mejor hombre. Te acuna mi pecho, sin distancias, ni fronteras. El horizonte es una línea delgada que puedo tocar, traspasar y llegar a ti.
(Cosa rara esta, querer sin habernos alcanzado.)

Migdalia

Anónimo dijo...

Y es que él hiso buenas y nuevas huellas sobre mi cicatriz. Gracias desde la orilla donde no es de sal la ola. TQM.
Hechadesilencios.

Anónimo dijo...

¡¡¡Dios lo guarde!!! ¡¡Qué bebé más hermoso!! Provoca comérselo a besos.