Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























2 de septiembre de 2012

Vuelvo a ser solo una golondrina  que  descansa el ala rota  para retomar el vuelo, abandonando  la huella descalza en su tierra húmeda de anhelos…sin que canto del cisne se vislumbre desde la mentira del color azul del cielo.
Hechadesilencios

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