Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























9 de enero de 2013

Te  percibo rompiendo  como  flecha la quietud del horizonte cuando pasas en silencio
 Tus alas  dejan  en el viento  vestigios del aroma  nocturno de tu vuelo.
E.B.

1 comentario:

Leo dijo...

Aquí estoy, no me gustaría inturrempur tus silencios en voz por lo que lo hago en letra para no asustarte y leer cuando gustes...
Gracias, en primer lugar por tu grata visita y...en segundo lugar que, debiera ser el primero...aplausos a tu bello poema.
Abrazos
Leonor