Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























22 de julio de 2013









Sin tréboles de cuatro hojas camino descalza y en silencio.
A lo lejos, siempre a mis espaldas y apenas perceptible,
 El liguero  sonido de un cristal roto.
E.B.

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