Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























10 de febrero de 2014

De Alejandra Pizarnik


“Qué fácil callar, ser serena y objetiva con los seres que no me interesan verdaderamente, a cuyo amor o amistad no aspiro. Soy entonces calma, cautelosa, perfecta dueña de mí misma. Pero con los poquísimos seres que me interesan. Allí está la cuestión absurda: soy una convulsión.” 

Alejandra Pizarnik

1 comentario:

Anónimo dijo...

"Pero con los poquísimos seres que me interesan. Allí está la cuestión absurda: soy una convulsión.”