Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























24 de octubre de 2014





Cerré puertas y cancelas cuando tu ausencia creció a la par de  la sombra…advierto el jardín con sus creaturas al otro lado de la noche, no puedo evitarlo ni quiero, les dejó habitarlo aunque les he abandonado allí.  No podría ser nadie más que yo misma partida como siempre en más pedazos. ..Lo confieso, ellas te nombran y murmuran de tu voz que a todas puebla. Y tal vez  en las noches profundas, en ese instante que precede al alba, se cuelan hasta mis sueños y te llaman.

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