Padecía de ingratitud severa y murió de una sobredosis de egoísmo fulminante




























30 de diciembre de 2014

Reencontrarte un instante en la memoria vieja, fuera del tiempo que fué, en un antiguo lugar común.

Tener necesidad de uno de esos abrazos del otro, que ya  no usa y guarda dentro  de un  viejo armario del corazón
.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hermosa imagen. Bellas y evocadoras prosas. Con mi abrazo todo el cariño de siempre.
Yo.